Almodóvar del Río (CO)

 ALMODÓVAR DEL RÍO. (CÓRDOBA).

Almodóvar del Río es una localidad andaluza situada en el oeste de la provincia de Córdoba, integrada en la comarca del Valle Medio del Guadalquivir y dentro del partido judicial de Posadas. El municipio cuenta con una población cercana a los ocho mil habitantes y una extensión territorial amplia, que supera los 170 kilómetros cuadrados, lo que le confiere una baja densidad demográfica. Se encuentra a unos 120 metros de altitud, en un enclave estratégico junto al río Guadalquivir, que ha marcado históricamente su desarrollo económico y social.

Desde el punto de vista geográfico, su término municipal presenta una notable diversidad paisajística: al norte se adentra en las estribaciones de Sierra Morena, donde se localiza parte del Parque Natural Sierra de Hornachuelos, mientras que al sur predominan terrenos de campiña. Además del núcleo principal, existen varias pedanías y diseminados rurales.

El Castillo de Almodóvar. Una fortaleza defensiva para un enclave singular.

Vista suroriental
Vista nororiental
Virta Nororiental
Vista occidental
 LA FORTALEZA
– Denominación: Castillo de la Floresta.
– Localidad: Almodóvar del Río.
– Provincia: Córdoba.
– Cronología: Siglo XIII. (Reconstruido en el siglo. XX).
– Catalogación: B.I.C.
– Coordenadas geográficas:
– Titularidad: Privada.

– Visitable: Si

 
 
LA MAQUETA-RECORTABLE
– Escala: 1:300
– Tipología: «Fortalezas defensivas de Andalucía».
– Dimensiones construido:
– Número de piezas
– Número de láminas
– Contenido
– Nivel de dificultad
Castillo de Almodóvar. Almodóvar del Río. (Córdoba). Vista nororiental
Estructura del Cuaderno Didáctico.

HISTORIA. El Castillo de Almodóvar.

ORIGENES

El Castillo de Almodóvar o de la Floresta pertenece a la comarca cordobesa de la Vega del Guadalquivir a unos escasos 20 km. de la capital, en el antiguo camino de Sevilla sobre la margen derecha del rio. Se ubica sobre una escarpada roca llamada por los árabes al mudawwar (siendo esa denominación el origen del topónimo del castillo y la localidad misma).

Todo este entorno se despliega próximo a la cadena montañosa que conforma Sierra Morena a una altura de 254 metros sobre el nivel del mar, se trata pues de una ubicación privilegiada para el control de la vasta extensión de territorio que conforma la Campiña cordobesa y por tanto, para el asentamiento de diferentes culturas a través de la historia taL y como así se ha podido constatar arqueológicamente.

Bajo la fortaleza y estrechamente vinculada a ella se encuentra la localidad de Almodóvar del Río, un municipio de unos 8000 habitantes con una dilatada historia que se remonta a tiempos del Paleolítico (Desembocadura del arrollo del Temple y los Mochos) y del Calcolítico donde se puede apreciar algunos vestigios en el propio Cerro del Castillo.

Del mismo modo, se tienes constatación arqueológica de presencia ibera y romana en dicho enclave, asi el historiador romano Plinio en su “Nat. Hist. III. 10, cita el lugar como el opiidum o campamento militar de Cárbula, al sur del Guadalquivir (Flumen Betis). Hubo de tratarse pues de un lugar de cierta importancia al constatarse la presencia en su entrono de una ceca o casa de la moneda, así como una importantes industria alfarera  para la contención y transporte de aceite y cereales precedentes de áreas geográficas próximas.

 

LA FORTALEZA ÁRABE

Pero es sin duda en el periodo andalusí cuando este lugar, adquiere un destacado puritanismo desconocido hasta el momento, de este modo, en el 740, dada su estratégica posición, se levanta el primer asentamiento estable en la cima del cerro al Mudawwar que como no podría se de otro modos, se trata de una fortaleza militare de carácter defensivo con la finalidad de servir como puesto avanzado en la defensa de la Qurtuba emiral. A este primer periodo corresponde el recinto interior amurallado de unos 5.000 metros cuadrados. (E l perímetro actual es de 5.682, no así las torres ni las demás estructuras arquitectónicas anejas consolidadas en periodos más tardíos.

Con todo, son escasas las noticias que de este momento se tienen sobre el castillo mas alla de un documento del siglo X  ya en la etapa califal donde se pone de manifestó la disposición de Abd al-Rahman III para construir un castillo en la localidad de Bujalance y ampliar el perímetro del castillo de Almodóvar.

Durante los reinos taifas, durante el periodo comprendió entre 1031 y 1090, el castillo pasara a manos de diferentes señores, según su poder e influencia, de este modo tras la Fitta o guerra civil y posterior ruptura del poder califal centralizado de Córdoba, entre los años 1031 y 1066 se convierte en señor del castillo el rey de Carmona Banu Bizar, posteriormente pasa al rey de Sevilla y más tarde al de Toledo; para finalmente volver a la dinastía de ls Vanu Abbad de la taifa de Sevilla, hasta que tras la eclosión de al-Andalus de los imperios almohades y almorávides, el castillo pasara nuevamente a vincularse a la ciudad de Quurtuba.

 

LA FORTALEZA CRISTIANA

El año de 1236 supone un hito de transcendencia histórica para la ciudad de Córdoba y su área de influencia más cercana. La incorporación de la antigua capital del califato al reino de Castilla por mediación del rey Ferrando III, el Santo, supone entre otras cosas, las incorporación de la corona de todos los bienes inmuebles antaño en manos musulmanas, por lo que a partir de ese momento la administración del castillo de Almodóvar será gestionada por los diferentes nobles o instituciones municipales en gratitud a los servicios prestados. En principio por carta de donación otorgada en Toledo el año de 1243 el castillo es cedido al Concejo de Córdoba, siendo Alfonso XI y Pedro I de Castilla quienes gestionan  sus intereses y afrontan solo años mas tardes, las obras de ampliación, dotando al mismo de una relevancia hasta el momento inexistente, y utilizándose fundamentalmente como residencia más o menos prolongada de los monarcas castellanos en su discurrir hacia tierras sevillanas o bien,  como prisión de los nobeles hechos presos en sus numerosas disputas durante los siglo XIII XIV y XV.

Almodóvar y su castillo siempre constituyó moneda de cambio ante las graves crisis financieras de la corona, de este modo en 1513 la reina Juana I de Castilla, se valió del mismo para afrontar la compra de Fuente Obejuna y cuando pronto volvió a manos de la corona, de nuevo será Felipe IV, quien en 1629, venda definitivamente el castillo con sus señorío y jurisdicción a Don Francisco del Corral, caballero de la Orden de Santiago y marques de la Motilla por una cantidad que superaba los quince millones de maravedíes.

 

RESTAURACIÓN SIGLO XX. EL CONDE DE TORRALVA.

Paulatinamente con el paso de los siglos, el castillo se fue sumiendo en el abandono, cuando no en el olvido; especialmente críticas fueron las tres centurias anteriores al inicio del proceso de restauración acometido en los primeros años del siglo XX. En ese sentido el erudito e historiador cordobés, Ramírez de las Casas-Deza, que vio la fortaleza antes de iniciarse las obras de remodelación afirma: “Todos los muros están casi derruidos, sales a un arco por el cual se pasa a la torre que ahora esta horadada en el centro, por lo que no se puede pasar…” Igualmente siguiendo con la descripción, manifiesta: ”Dentro de la plaza hay cuatro torres arruinadas de menos altura que la primera, tres son esquineras, parece que aun había dos más, de una ha quedado medio lienzo, la otra ya ni existe…”

Así pues y a a vista de la extracción de estas mínimas reseñas y observando hoy día la fortaleza, no resulta difícil entender la magnitud de la obra que Rafael Desmassieres y Farina, XII conde de Torralva, estaba dispuesto a afrontar. Para ello encomendó la dirección e las obras de “Recreación histórica” al arquitecto navarro, Adolfo Fernández Casanova, restaurador entre otras de las catedrales de Tarragona, León, Ávila, Santiago de Compostela y Sevilla.

Los trabajos se desarrollaron desde 1901 hasta prácticamente la muerte del arquitecto en 1924, restando algunos aspectos menores que se concluyeron en 1936 al estallar la Guerra Civil española y declararse el castillo como destacamento militar del bando nacional para prisión militar.

Finalmente el castillo y los títulos de sus sucesivos condes de Torralva, recayeron en el X marqués de la Motilla, siendo actualmente propietario del mismo, su heredero Miguel Ángel de Solís y Martínez Campos, XI marques del mismo nombre.